Permanezco en ti Señor
Permanezco en ti Señor, porque en la constante búsqueda de la Verdad me pierdo. No como el que va a un sitio sin saber por dónde es, sino precisamente me enseñas el camino a seguir, me dejo ante tus manos divinas, como guía hacia la salvación. A tú lado yo me encuentro y me mantengo firme ante la fe que Tú me has brindado. El alimento que me das no se puede cuantificar, es inconmensurable, lleno de Vida y felicidad.
La cruz es el misterio, la cual significa la entrega por nosotros, inmolado, maltratado, humillado fuiste; pero tu bondad y compasión por toda la humanidad intercede cuando antes de dar Tú último aliento pronuncias tales palabras, como perdón de los pecados que se habían, están y serán cometidos. Porque en medio de incertidumbre me encontraba, desolado, sin esperanza; fue hasta que te encontré en pleno llanto, en pena y sufrimiento. Tocaste a mi puerta y estuve titubeante, pero aún así te deje morar en lo más profundo de mi corazón. Has limpiado casi toda vanidad y orgullo que había en mí, has dejado un sentir de gran plenitud.
Tengo tantas ilusiones, por comprender Tú mensaje, así como también descubrir en mis hermanos la gracia con la cual los has dotado, quiero aprender a caminar a Tú lado, no me es suficiente vivir en estos tiempos, donde la premisa o la consigna es el sentido opuesto a Tú camino. Tú que con milagros mostraste una de tantas manifestaciones de Dios Padre, que no solamente renunciaste a todo, sino que te entregaste como un verdadero caballero en todas tus actividades divinas.
La eternidad del mensaje de arrepentimiento para la necesaria conversión, es una gran necesidad que la humanidad encuentra en su quehacer cotidiano. El deber de nosotros como cuerpo tuyo es darle continuidad a ese aliento que inspira el Espíritu Santo. Dios Padre Creador del Universo, la mayor de las virtudes es amar, pero no simplemente amar a los seres queridos sino también a los que nos aborrecen, ¿porqué sino que mérito, tendría solamente amar a los seres queridos?
Tú nacimiento, es la esperanza de un pueblo que toda la vida peregrina... muchos los vieron, muchos no. Fuiste honrado con tú Madre, la Virgen María. Es ella que nos cuida y nos nutre, es la fuente de todas nuestras alegrías. Elegida por el Padre, para que se llevará a cabo la consumación de la llegada tan esperada por todos nosotros, porque solamente somos un solo pueblo: Israel.
Es un pequeño obsequio que te doy, mi reconocimiento, mi fe y mi amor... en ti estoy.
