La llave
Soy aquel que con llave en mano no puede abrirla y no porque no se haya intentado, sino por temor a lo que está detrás de ella, pero lo más curioso es que aunque venza el temor no podré verla porque soy ciego, un ciego que aprende a flotar en lo desconocido en búsqueda de paz interna.
Ya no te veo, ya no te escucho, sólo me imagino cómo te desvaneces en un segundo... ya no te sofoques, libérate.
