Espíritu Caminante

En silencio

En total y plena calma te escucho. Los designios de tú humilde servidor están en plena búsqueda. La Paz que nos dejas mediante las palabras llenas de bondad y misericordia, se enaltecen con la Gloria que sólo es tuya. Entretenido en los menesteres de Tú camino me encuentro; en donde no había salida, hay un aliento hacia la proximidad de Tú Reino. Valor que esculpes con el cincel de Tú mano Divina y Santa, y que le das forma a los que creen y esperan en ti.

Encasillado se está, cuando únicamente nos aferramos a las cuestiones superfluas y vanas. Porque en Tú Iglesia has edificado el Ministerio de lo que bien vale la pena. Los afligidos, los pobres de Espíritu se encuentran cada vez más con las preguntas y los sentimientos que engloban la humanidad. Pero ya has vencido, el triunfo de un nuevo amanecer toca la puerta que cerró el mismo hombre; por la necedad de enseñorearse de algo tan puro y último, como la existencia misma, Tú creación.

Me reclino y hago total reverencia ante tu divina Presencia, ante Tú gran Camino. Aquellos que se atrevan a caminar hacia a Ti, tendrían que pensar que la senda es escabrosa, pero que en última instancia, es el camino a seguir. No te detengas, marcha hacia delante, con un solo pensamiento: Cristo es mi Señor, y así te acercaras, poco a poco, al desvelamiento de la Verdad Absoluta: Jesucristo. Dios trino que por medio del Padre, a través del Unigénito y Espíritu dador de Vida, has mostrado la bella arquitectura de Tú Creación. Geometría y perfección en el diseño de tus preceptos, y la aceptación de un Amor, que concilia, que no discrimina, que no desconoce, que lo reconforta y lo alivia. En el centro de toda existencia te encuentras Tú, como llama que alumbra y purifica la terquedad y la renuencia de pecados mortales.

Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros… porque no hemos podido reconocer y aceptar nuestra condición de pecadores; porque mientras estemos ocupados en las necesidades del cuerpo, no podremos comprender la magnificencia de la bondad y el cariño, así como la entera devoción que tienes hacia nosotros. ¿Por qué si te entregaste, por todos nosotros no podemos entregar ni un grano de mostaza, como muestra de agradecimiento?, ¿Ingratos e insensatos viviremos, el tiempo que nos toca vivir?

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